Antes que nada aclaro que yo no soy, médico, nutricionista, ni psicóloga, solo comparto mi experiencia de recuperación con esta enfermedad. Si estás yendo a un especialista o estás pensando en ir, esta perfecto, debes hacer todo lo que consideres necesario y que este a tu alcance para recuperarte.

Mi recuperación esta siendo llevadera y disciplinada, he podido superar obstáculos que no imagine serían posibles, por ende disfrutar de cada logro que voy alcanzando, esto me hace sentir mucho mejor, no me pasaba hace años, siento que algo en mi forma de pensar esta mejorando poco a poco, y tengo muchas fuerzas para salir adelante. Pienso que al fin llegue al punto en el que ya no quiero seguir viviendo de esta forma, me he dado cuenta que mi decisión de mejorarme es fuerte y que puedo confiar en ella, lo cual me alivia, entendí profundamente que esto no me gusta y nunca lo ha hecho, por lo que no puedo sentirme obligada a hacer algo que no quiero, como tampoco hacer caso a la mente si ésta solamente señala mis errores, sin ver el panorama completo.
La mayoría del tiempo la mente divaga y dice cosas que no son ciertas, no porque lo piense es una verdad absoluta. Los pensamientos los guiamos nosotros mismos cuando nos enfocamos en algo, ya sea positivo o negativo. Estoy convencida de que eso lo podemos cambiar, porque lo he experimentado, podemos desmentir esos pensamientos erróneos que nos hacen tanto daño. Cada vez que tengo un pensamiento negativo ahora, lo que hago es analizar y cuestionar la verdad en eso que pienso haciéndome preguntas como; ¿Por qué creo eso? ¿Es tan grave como parece? ¿Que podría pasar si fuese así? ¿Tiene solución? ¿Puedo solucionarlo de otra forma?.etc. En síntesis no creer todo lo que piensas.
La mente es lo más complicado de controlar, para todas las personas, y sobre todo para quienes tenemos problemas, muchas veces intentamos seguir adelante como si nada pasara, creemos que estamos muy ocupados para tomarnos un tiempo, y pensar en nosotros. Sin embargo cuando algo nos atormenta de tal forma como me ha atormentado a mi, es que llega un punto en el que te cansas y no quieres saber más de esta enfermedad, quieres solo cambiar y enfrentarte a ella para poder pasar a la siguiente etapa. En este tiempo de recuperación me di cuenta que me había quedado estancada en una etapa y no quería mirar hacia ella, porque ya había intentado tantas veces recuperarme que no me sentía capaz, pero ahora si me siento capaz y con las fuerzas necesarias, ya entendí que esto no es mi culpa y que me voy a enfocar en lo que realmente quiero. Tiempo atrás, unos años aproximadamente he estado investigando acerca del comportamiento humano, es un tema apasionante, puedes enseñarle a tu cerebro todo, que hacer y que no hacer. Cuando le enseñas algo por error que no te das cuenta o no quieres en tu vida, te cuesta horrores volver al inicio, por lo general son comportamientos que realizamos de forma inconsciente, eso es lo más peligroso que podemos hacer. Siempre tenemos que estar conscientes de lo que hacemos, sino salir de esto se nos hace mil veces más difícil.
Entendiendo esto quise cambiar mi comportamiento, así como lo aprendí lo voy a a deshacer, me decía. Mi mente se acostumbro a pensar lo mismo durante años, cosas tales como «estoy gorda», «podría vomitar tal cosa u otra», «No tengo ganas de hacer ejercicio», «No quiero salir», «No me queda bien esta ropa», «Me veo horrible», «No soy lo suficientemente flaca», «Soy débil», «No puedo», «Siento pena de mi misma» etc, Todas esas mentiras las repetía una y otra vez en mi cabeza, y por lo que podrán ver, las vivía como una verdad absoluta. Entonces lo que estoy haciendo para limpiarme mentalmente es primero no tomarme en serio ningún pensamiento de este tipo, porque sé que, esa no soy yo, porque decidí no identificarme más así. Y segundo crear nuevos pensamientos positivos que reemplacen los anteriormente destructivos, en pos de lograr bienestar y salud, tanto física como espiritualmente Entre estas conductas están el ejercicio, la comida sana, tomar agua, caminar, tejer, leer, cocinar, escuchar música, meditar, y todo aquello que sintamos nos ayuden a estar un ratito con nuestro «Yo verdadero».
Con el tiempo que ha pasado, han aparecido nuevos pensamientos que son alegres y que van tapando los anteriores, ya casi estoy olvidando los antiguos, solo aparecen en mis días más sensibles y en esos días me cuido más, porque se que son difíciles, que puedo necesitar más atención, entonces intento consentirme con comidas o actividades que me gusta realizar, escribo en mi computador, miro vídeos de psicólogos en Internet, busco información para encontrar la explicación a mis inquietudes, converso por lo general estos temas con mi esposo, a quien le encanta analizar a las personas y situaciones desde el punto de vista psicológico, por lo que hablarlo con el me ayuda bastante. Le explico lo que me pasa, que estoy pensando, le confieso hasta lo más ridículo que el me entiende, encuentra la lógica en todo, no me hace sentir como si estuviese loca o enferma, simplemente busca el motivo de estos pensamientos, me ayuda a sentir mejor con sus diálogos, me dice que estaré bien, que no me preocupe, que eso que pienso no es real. Por lo general debatimos estos pensamientos juntos, eso provoca que toda esa angustia salga afuera de mi, y se disuelva en el aire porque esta basada en pensamientos irreales. En mi caso recurro a mi esposo, pero tu puedes recurrir a tus personas de confianza, siempre hablar los problemas te puede enseñar más de lo que crees, te reconforta, y sobretodo ayuda a crecer en el proceso.
Cambiar un comportamiento es posible mediante la acción reiterada, así mientras más veces digamos que «NO» a acciones que queremos hacer, pero sabremos que tendrán repercusiones negativas para nosotros, iremos enseñándole a nuestro cerebro que ya no lo haremos más, y para eso tenemos que reafirmar con esta palabra muchas veces, hasta lograr cambiar el patrón de pensamiento. Con el tiempo, cada vez, iremos creando nuevas conductas del tipo permanentes, pudiendo reconfigurarlas. Esto me ha servido en todo aspecto de mi vida, por lo general tiendo a ser obsesiva con mis conductas y me cuesta despegarme de las personas y situaciones que me importan mucho hoy, o me importaron mucho tiempo atrás. Me cuesta adaptarme al cambio, pero estoy aprendiendo bien a hacerlo, ya que se trata de algo crucial tanto para los que sufrimos de bulimia, como para los que no. El pasado no volverá, hay que lograr aceptarlo con naturalidad, aprendiendo a dejar atrás todo, ya sean personas por más que las hallamos querido mucho o situaciones que estábamos acostumbrados a resolver de cierta forma. Todo puede mejorar y vamos a conocer nuevas herramientas que nos ayuden a resolver nuestros problemas.
Tengan en cuenta que una persona mayor, al tener más camino recorrido, que el que tiene por delante, tiende a idealizar su pasado, encerrarse en él, con la tonta idea de que ya no podrán hacer nada mejor. Eso es falso, debemos enfocarnos en el ahora, pues la vida fluye en este momento, y siempre podemos hacer algo desde el único lugar real, que es el lugar de tiempo donde nos encontramos todos, el presente.
La recuperación es un proceso maravilloso, si lo miras como una liberación en la que rompes esas cadenas que te tienen atada hace tanto tiempo, no es fácil recuperarse, y no sucede de un momento para otro. Sin embargo es absolutamente posible, si tienes la convicción de querer hacerlo, no debes refugiarte en estas frases negativas, para seguir teniendo Bulimia. Se que suena chocante y que muchas veces no te das cuenta de lo que estás haciendo, pero inconscientemente estás negándote la posibilidad de recuperarte, simplemente porque escuchas que es muy difícil, piensa que la recompensa sera salvar tu vida,.
Si eres constante y logras mantener tus decisión de sanarte nada podrá frenar tu avance, y sin duda lo vas a lograr, si las cosas se ponen complicadas, encontrarás la forma de cuidarte y protegerte de esta adicción, debes comprometerte contigo misma a lograrlo, y eso implica eliminar lo que te hace mal, y comenzar a incluir en tu vida cosas que te hagan sentir bien.