¿Cómo dejar de vomitar?

Puede sonar fuerte el título pero si eres bulímica sabes que necesitas dejar de vomitar.

Sin embargo antes de enfocarte en ello, debes concentrar toda tu atención en el momento anterior al vómito. Ese instante en el que estás sentada frente a los alimentos, comenzando a decidir que vas a escoger.

Esa decisión es fundamental para que no te sientas culpable después, y como consecuencia recurras a malas prácticas. Aprende a conocerte y a seleccionar bien lo que eres capaz de tolerar en tu estomago, tanto por la calidad del alimento cómo por la cantidad que estás ingiriendo, todo se resume a evaluar cómo te percibes después de consumir cierta comida.

Muchas veces pensamos que debemos escoger rápidamente, ya sea porque está servido, o porque está caliente el plato, pero que no te importen esos factores, no te apures a decidir, si no hay nada que te haga sentir cómoda de la mesa, puedes buscar otra alternativa, puedes cocinarte tu misma, aún que tardes. Se que es difícil seguir este procedimiento en algunas ocasiones por que generalmente no comemos solos, y las personas nos esperan para compartir un almuerzo, cena, o desayuno, entonces no queremos hacerlos esperar, especialmente si ellos tienen hambre. Sin embargo, puedes manejar esta situación aunque no lo creas de una forma sencilla, es más importante tu salud, encontrarás la manera de explicarle a la persona tus motivos. Puedes pedirle que no te espere si tiene mucha hambre, porque debes conseguir tus alimentos, puedes decirle que te acompañe a comprarlos etc.

Otra situación que se da a menudo, es que nos invitan a comer a otra casa, ya sea un pariente, amigo, o ser querido, y en muchas culturas como la mía, la comida es una forma de expresión de afecto y amor hacia un invitado querido, sucede en muchos hogares, y es algo bonito. Yo me siento agradecida de estas personas que cocinan para su familia o amigos, y me gustan mucho los platos que preparan, sin embargo, estoy en recuperación e intento probar de todo un poco pero no excederme con nada. Los familiares y amigos te entenderán en su mayoría, no debes tener miedo de explicarles lo que te pasa.

En otras ocasiones como muchas/os trabajamos estamos en la oficina donde se nos complica comprar algo saludable. La comida sana es difícil de conseguir en un negocio, por lo general debes cocinarla tu misma. Ante esto te recomiendo que si es tu caso, te prepares tu comida y andes con ella en tu cartera. Además identifica los lugares donde vendan snacks nutritivos, por si sientes hambre. En mi caso me siento mejor consumiendo este tipo de alimentos sanos, y también ahora que llevo mas de 5 meses sin vomitar agregue a mi dieta alimentos dulces que me gustan, pero en porciones pequeñas para saciar un deseo puntual, sin excederme.

Bueno enfocándonos en aquel momento de elección, decide qué y cuánto comer, arma tu plato y no modifiques el plan, come despacio, toma agua en el proceso, mastica bien, y te aseguro terminarás muy conforme. La clave es irte probando a ti misma, e incorporar alimentos gradualmente, analizar que te produce uno y otro, y dejar de consumir los que simplemente desatan tu ansiedad.

He creado una pequeña estrategia para ayudarme a frenar mis impulsos, puedes probar si te funciona, Me di el trabajo de escribirla en pequeños Tips, te los comparto.

Tips:

  • Piensa en lo que comes, y haz una lista de todos esos alimentos, analiza cuáles son los que pruebas y no puedes parar de consumir hasta que ves que no queda nada en el plato.
  • Busca marcadores y selecciónalos de la lista con un color rojo o rosado.
  • Luego con un color naranjo remarca los que te producen ansiedad pero te puedes controlar.
  • Por último con verde los que te hacen sentir liviana y sana.
  • Ejemplo de mi lista.
RojosNaranjosVerdes
Manjar
Helado
Chocolate
Papas fritas
Dulces refinados Azúcar
Harinas Blancas
Queso
Mayonesa
Hamburguesas
Completos
Pizza
Tallarines Blancos
Arroz
Mermelada












Yogur
Avena
Garbanzos
Quinoa
Maní
Sushi
Cereales de maíz
Papas cocidas
Pan Integral
Mantequilla
Margarina
Frutos secos
Quesillo
Kanikama












         
Atún
Salmón
Carne de cerdo
Carne de pollo
Carne de vacuno
Carne de cordero
Lentejas
Salsas
Coco rallado
Linaza
Sésamo
Semillas de girasol
Merluza
Huevos
Verduras( Todas menos las papas)
Frutas
Chocolate Amargo
Leche descremada
Mostaza
Pan de molde
Mariscos





  • Observa la lista e intenta comer los alimentos marcados con verde, no te darán ganas de vomitar, porque te sentirás bien con ellos en el estómago.
  • Bebe mucha agua durante este proceso.
  • Mantén tu mente ocupada en actividades que te gusten y distraigan de pensamientos negativos
  • Incorpora muy lentamente alimentos de color naranja, solo si te encuentras preparada, puede ser una vez por semana al principio, tu tienes que ir viendo como reaccionas frente a cada cambio, si no te sientes bien retrocede un paso y así.
  • Busca recetas saludables y que te nutran bien, para sanarte no debes comer poco, debes comer bien. La idea es quedar saciada, pero no sobrealimentada.
  • Incorpora alimentos con fibra para ayudar a tu sistema digestivo, come 3 veces al día y toma meriendas entre las comidas.
  • Ideas de meriendas pueden ser, un puñado de almendras, un plátano, un yogur, un huevo duro, etc.
  • Cuando agregues alimentos de color naranjo e incluso rojo si vas a un evento social intenta no excederte con las cantidades, puedes probar de todo un poco, esto lo puedes hacer solo si estás fuerte y decidida a recuperarte, sino te puedes descontrolar.
  • Escucha a tu cuerpo, el te va a ir guiando en el proceso de recuperación, no te dejes influenciar, si no quieres comer algo nadie puede obligarte a hacerlo, se libre y cuídate sobre todas las cosas. Tu conoces tus límites.
  • Una vez que los puedas controlarte mejor, puedes ir premiándote con más elementos, pero en un principio debes quitar todo lo que pueda ser riesgoso para ti.
  • Haz ejercicio moderado y saludable durante este proceso, porque te ayudará a sentirte más activa, y fuerte. Entre otros múltiples beneficios que tiene el ejercicio físico.
  • Recuerda que nada en exceso es recomendable, hasta lo más bueno puede convertirse en una adicción.

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